Quasi Poesía
Poema I
… mirar, observar salir el día nuevamente….
…olvidar, el ayer, el mañana, el pasado…
…querer ser diferente ha como se es….
… querer ser igual como sea ha sido…..
¿que más esperamos de nosotros mismos?
¿Abrir los ojos será mejor que tenerlos cerrados?
¿o sufriremos más que al tenerlos ocultos?
No pensar en la actitud, sino en el acto…
no disfrutar de lo consecuencia….. sino del momento….
Poema II
Y como un lago de lamentos,
todo se vuelve oscuro y solitario,
¿donde esta la salida?
¿si lo único que veo son lagrimas de sal?
un solitario murmullo se agrupa en las ondulantes paredes
un suave frio recorre por completo el alma dormida
que más se pude hacer…
como puedo levantarme nuevamente,
sin que se borren los recuerdos,
sin que se acaben las ilusiones….
Poema III
En este ocaso
la última vela se apagó,
acompañando en la penumbra
a la única alma que seguía en pie,
esperanzada, impaciente….
mas finalmente, sus anhelos de inocente se esfumaron,
como quien borra las pesadillas,
como quien destroza los sueños,
con tan solo unas simples palabras
se derrumbó la sonrisa,
con tan solo un acto
se desvaneció la esperanza
de aquella única alma
que aun despues de todo…
…ahí de pie seguía…
El MIEDO
Posesor de mentes e ilusiones,
alma que se roba mis recuerdos.
puerta que se cierra a mi paso….
¿porqué me sigues?
¿Qué es aquello que no me deja cerrar los ojos,
aquél sentir de soledad y debilidad en mi cuerpo?
¿Cómo explicar el temblor en mis manos,
en mis rodillas, en mis labios…?
¿Qué es aquello que me bloquea el paso
y me arrastra hacia mi pasado,
incierto y destructivo,
y que sin siquiera preguntarme
me arrebata los anhelos y las sonrisas?
¿Qué es aquello, entonces,
que me encierra en una jaula de cristal
y no me deja abrir los ojos para ver mi realidad?
Poema IV
¿Cuánto la necesitamos?
En cada rincón, en cada esquina….
brotando desde la oscuridad al resplandor,
mezclandose con figuras, cuerpos, personas,
paisajes, emociones, animales…
¿cuantas veces al hemos visto?
Hemos pasado a su lado, sin reconocerla,
sin creer en que aquello era lo que buscabamos.
porque deformar la ilusión, porque omitirla.
alejamos la vista, nos perdimos en las sombras,
no disfrutamos de ella y la olvidamos bajos los solitarios
puentes de la desesperanza….
La hermosura…. ¿cuantas veces la vemos en un día?
¿Cuantas veces la dejamos opacarse, en aquél mismo día,
por las miles de preocupaciones que nos rodean,
por los miles de sentimientos que nos entristecen la vista?
¿Cuanto más la omitiremos, al verla pasar por nuestro lado?
Poema V
Escribiendo sin saber que decir,
las palabras, simplemente,
traspasan el color de las hojas,
de mis sentidos, de mi alma.
Sucumbiendo, en aquella soledad compañera,
en aquella angustia sonriente,
en aquellas lágrimas invisibles.
Mirando al cielo,
sobre la rama de aquél árbol
de sentimientos ajenos.
Observando en la inconsciencia
la quietud del universo,
de las calles, de los sueños…
Sin caer, sin reaccionar,
sin sentir…
Mis ojos entreabiertos
en la oscuridad del día,
van y vienen,
mientras que la actualidad
los irrita levemente.
Hasta que los vehículos,
las personas,
y las luces de un futuro,
los opacan.
¿Qué es lo que ven,
para ponerse así de tristes,
así de cansados, asi de desolados?
…Monotonía…
Cárcel de expresiones,
celda de personajes imaginarios.
Sin caer de aquél árbol
de sentimientos ajenos,
me preguntó…
¿Para qué ser iguales?
Poema VI
Tranquila, sin conocer…
Observando desde las blancas arenas
de la incomprensión.
Naufragando…
después de que las olas de la ambición,
se las tristezas, la furia y el rencor
se fundieran en uno con mi corazón.
Sin querer ver, teniendo los ojos
completamente abiertos,
en contra de la voluntas,
acorde con el pensamiento.
Imágenes. Que fulminan,
tan solo con un poco de su brillo
en la memoria,
que se entierran, como dagas
de ilusión en una crédula alma.
Visiones. Que sin esperarlo,
desangran… aquél lejano recuerdo,
Niebla, bruma de esperanza…
olvidar es el único calor que nos deja
y en un sin fin…
mi mente ruega, una y otra vez ruega,
por no tenerte nuevamente cerca…
¿Porqué no me dejáis olvidar?
Poema VII
Solo así puedo saber,
que es sangre la que recorre mi cuerpo.
Solo así puedo saber,
que aún sigo siendo humana.
Solo así puedo saber,
que no estoy absorta al sufrimiento.
Solo así puedo saber
que sigo siendo cobarde.
Recordándote,
Mientras lucho por olvidarte,
con tan sólo mis palabras como escudo
y usando gritos ahogados como espada.
Derramando lágrimas pintadas,
como rosas, como diamantes,
como pequeños soles sin brillo.
Lágrimas de aquellas que sólo ven los que sienten,
los que aman, los que sueñan….
Derramando lágrimas,
de aquellas que tu jamás verás.
Teniendo tu imagen impregnada,
una imagen falsa, quizás sólo de tu máscara,
mas teniendo esperanza,
sosteniéndome sólo de tu sonrisa.
Solo así puedo saber,
que es sangre la que recorre mi cuerpo,
mientras veo tus ojos
perdiéndome con tu cilicio.
Solo así puedo saber,
que aún sigo siendo humana.
cometiendo errores,
sin saber el daño.
Solo así puedo saber,
que no estoy absorta al sufrimiento.
Viéndote sin poder alcanzarte,
pensando, sin poder hablarte…
Solo así puedo saber
que sigo siendo cobarde…
teniendo que decirte,
temiendo por perderte
en el momento…
Poema VIII
Y es así,
como la crueldad del tiempo
juega con nosotros.
Como nos hace pensar,
en lo dificil que es sonreír,
en lo triste que es la soledad,
en lo ridículo que es llorar.
…¿Ridículo?…
Quizás la palabra incorrecta al referirnos.
¿Porqué será, que nuestras mentes
nos confunden?
¿Porqué será… que nos obligan
a seguir modelos?
¿Porqué será, que nos alivian
el dolor de los verdaderos sentimientos?
Es así,
como la crueldad del tiempo
juega con nosotros.
Ordenándonos sacar lo que
tanto oscuras, como puras mentes
intentan ocultar por todos los medios.
¿Cuántas veces el tiempo impide
que la soledad nos embriague?
¿Cuantás veces el tiempo impide
que una sonrisa surja en nuestro rostro?
Es así,
como la crueldad del tiempo
juega con nosotros.
Recordándonos qué tan lejos
estan los deseos, qué tan lejos
estan los sueños, qué tan lejos
esta aquella única felicidad.
Es así,
como la crueldad del tiempo
juega con nosotros.
Obligándonos… a esperar.
Poema IX
Fue entonces,
al mirar fríamente
a tus ojos,
que recordé sus palabras.
Conclusiones cerradas y
erróneas de mi ser
al observar mi máscara
sin poder destruirla,
ni traspasarla…
Y mirándote,
en medio de mi ensoñación,
temí…
Y no fue, si no tu figura,
la que descargó una lluvia
eléctrica, hasta mi alma.
El miedo no se situó
en lo que pudo ser mi corazón,
si no en la idea, en el pensar,
de dejarte ir.
Cerrando mi universo ante ti,
tus melodías se desvanecieron
por siempre.
Fue entonces que retrocedí.
Notando que la pertenencia
no era lo que emanaba
entre nosotros,
Sabiendo que debías partir…
Y aún así gotas marinas,
dejé caer en el desierto.
manteniendo tu figura en mi mente,
grabando la última conclusión
en mi interior.
Fue entonces,
al mirar fríamente
a tus ojos,
que recordé sus palabras.
Para Ella
Tanto como la luna
se rodea de estrellas
cada noche.
Mi corazón,
que te fue entregado,
es rodeado de tu recuerdo
cada segundo.
Si sólo una esperanza
fuese la que anunciara el día,
Tu imagen no solo sería
un recuerdo.
…sería mi presente…
¿Tan incierto es el destino?
¿Tan cruel es la vida misma?
¿Será acaso que el juego
ha comenzado para mí?
¿Aquél juego al que tanto temíamos?
Aquél en el que la distancia
nos hacia olvidar.
Y cada vez tus palabras
tienen más sentido,
te sé suavizar con ellas
mi tristeza, al tenerte lejos.
Y luego de bañar mi alma
con lágrimas quemantes
puedo abrazarte a la distancia
y mirar al mundo nuevamente.
Tanto como la luna
se rodea de estrellas
cada noche.
Mi corazón,
que te fue entregado,
es rodeado de tu recuerdo
cada segundo.
Canción*
Y es precisamente ahora,
con el calor que emana la noche,
que me voy convirtiendo en una estatua…
… sin posibilidad, siquiera, de apelar al hecho…
Y mi cuerpo es envuelto por una dura capa,
de temor… de soledad… de impotencia…
y le es otorgada una severa opresión.
Quisiera detener mi corazón ante la metamorfosis,
para que de este modo las lágrimas terminaran de caer.
Y es sino, en medio del calor nocturno,
que mis ojos observan, ya cansados,
la quietud de las hojas de aquellos árboles en los cuadros,
y el brillar de los faroles en una ciudad a oscuras.
Así mis obligaciones no son otras,
que sostener aves caprichosas llamadas humanos,
que soñar con ilusiones sabiéndolas insostenibles,
y que observar, hora tras hora,
el correr del agua en la misma fuente de conocimiento,
ver las hojas pintadas de los cuadros,
y dejar ir a las apresuradas aves a sus deberes.
Y es precisamente ahora,
con el calor que emana la noche,
que me voy convirtiendo en una estatua…
… sin posibilidad, siquiera, de apelar al hecho…
Poema X
No te pido que me escuches,
entre los ecos bohemios de tu corazón.
No te pido que me acompañes,
entre las marejadas de mi pensamiento.
Todo es tan absurdo…
tan absurdo como querer olvidar mi nombre.
Todo es tan vacío, tan oscuro,
como al entrar en mis gritos ahogados.
El reloj se detuvo,
después de abrir mis ojos,
Y el recuerdo entristecido
ya no pudo llorar más.
Los caminos mojados se fundieron,
con mis palabras… con mis fuerzas….
… con mis deseos de despertar una vez más…
Y ya no estoy segura….
si lo que brilla en el cielo
son las estrellas…
o si lo que me hace respirar
es aire….
Y aunque pudiese describir,
en este instante, mis lágrimas,
éstas se habrían convertido
en magma esparcido por mis mejillas.
Así, observándome incrédula,
sabiéndome ajena a mi propio ser,
es como quedamente susurro…
No te pido que me escuches,
entre los ecos bohemios de tu corazón.
No te pido que me acompañes,
entre las marejadas de mi pensamiento.
A Mi Locura
Y es así como la lluvia se mezcla
entre tus lágrimas durmientes…
como me mece en una frágil cuerda
entre la razón y la locura,
al verte sin siquiera un escudo
de rencor para alejarme…
Y es así como las nubes
no me dejan ver tu rostro caído,
para poder, tan solo pensando,
llegar hasta el vacío de tu alma.
Y si las lluvias murieran,
y si las nubes se olvidaran,
¿Volverías a creer en mi?
¿Confiarías en mi?
¿Volverías a mirarme fijamente?
Y es así como los sentimientos
me traicionan,
viéndote distante…. ausente… sin vida.
ocultándome en lo más oscuro de tus sueños
y tendiéndome en una cárcel de sufrimiento…
Poema XI
Supondré ahora, tendida, como lo estoy,
en esta dura cama de convencimientos,
que es a esto a lo que, muchos de ustedes,
llaman dolor….
Así es entonces como se siente….
El frío traspasarndo mis ropas,
intentando con todo ahinco acallarlo
sin que desista en su compañía.
Que apesar de haberme alimentado,
sienta, entre mi pecho y mi abdomen,
este abismo oscuro y solitario,
tan inmenso y desesperante
que me avienta la realidad en el rostro.
Mi vista se pierde una y otra vez,
casi tan seguido como lo hace mi concentración,
casi tan seguido como se terminan mis fuerzas
y asi como mis oidos se cierran
para no escuchar tu nombre entre mis recuerdos…
¡Qué más reflejo que este!
ignorante será el que nombre el dolor
sin haber pasado esto.
Las lágrimas, tan nombradas comúnmente,
estos ríos interminales en las historias,
las mismas que no dejan de caer en la tristeza,
ya no son suficientes… ya no caen
ante la opresión en mi mente.
Supondré ahora, tendida, como lo estoy,
en esta dura cama de convencimientos,
que es a esto a lo que, muchos de ustedes,
llaman dolor….
Poema XII
Pensar… mirar… escuchar…
corriendo entre los escombros,
intentando huir, desesperadamente,
sintiendo a cada uno de ellos alrededor.
Gritando, sin abrir mi boca,
mareos, histeria, tristeza…
nada más que una insoportable
fatiga dentro mio.
¿Cómo poder expresar alegría
con una claustrofobia creciente?
Esperando a terminar el día,
aunque recién haya comenzado.
No quieres escuchar,
estando obligada a hacerlo…
no quieres pensar…
y si no lo haces todo se vuelve
un abismo.
Aburrimiento consumiéndote,
sin más remedio que aguardar.
y estando ahí en medio de la nada
de pie, sientiendo comenzar el martirio.
Poema XIII
Nada más espero…
que en el transcurso de
las pocas nubes,
el sol no las destroce
con sus rayos.
Que el lugar este calmo,
tanto asi hasta poder ver
el aire bailar frente a mi rostro.
Que los murmullos no sean molestia,
que sean una suave melodía,
y en cuanto a las miradas curiosas
que tan sólo fueran como rosas.
Mientras el cansacio aumenta,
las estancias retroceden
y dejan estos asperos recuerdos,
anhelos vertidos en remolinos sin fondo.
Es cuando solo detenerme quiero,
son aquellas veces en las que
solo un respiro estoy pidiendo.
Nada más espero…
que en el transcurso de
las pocas nubes,
el sol no las destroce
con sus rayos.
Poema XIV
Te espero aquí, inquieta,
mirando fijamente las
gotas de agua que caen
dolorosamente al suelo.
Con un cielo gris como capa,
sosteniendo el frío sobre mis hombros,
calmando débilmente mi ingenuidad
Sin ganas de levantar la vista…
…aun asi te espero…
Sé que algún dia podrás abrazarme,
sé que en algún momento esto
tendrá un final feliz, por más oscuro que sea.
No importa cuanto tiempo
envejezcan mis sentimientos,
No hay cuidado en cuantas veces
tenga que callar mi llanto.
No serás una de las estrellas que
adornan tiernamente el firmamento,
ni un falso sol brillando
por sobre mis pensares.
Te espero aquí, inquieta,
mirando fijamente las
gotas de agua que caen
dolorosamente al suelo.
Poema XV
Nada podrás hacer para quitar
el extraño aroma
a rosas muertas
de entre tus manos.
Nada querrás hacer para acabar
con el dulce elixir
que se escurre aun por tus labios.
Tus ojos no anhelarán
espantar a los cuervos de la ensoñación
al despertar el día,
ni callar lamentos
sepultados entres las sábanas dormidas.
La suave y acogerdora
sensación de culpa
te llenará las mejillas
y el frío dolor (ese al que amas)
bañara sin piedad tu cuerpo tendido.
No prometo estar
para ver extasiada aquella obra.
Ni acariciar tus cabellos
con las manos rociadas de tu intensa sangre.
Pero puedo asegurarte q
ue la sal abandonará mi rostro,
que el frío se adueñará de mi corazón
y que mi habla se quebrará
junto a ese espejo interior.
Nada más que brillo muerto
verán mis iris, al recordar las tuyas
que estarán ahora cubiertas de
apagadas cenizas del ayer.
Nada podrás hacer para quitar
el extraño aroma
a rosas muertas
de entre tus manos.














